Cuando el cuerpo y la mente entran en un episodio disociativo
Vivo en un cuerpo anti-estético que hace mucho dejó de disfrutar lo que en algún momento le causó placer. Estoy atrapada dentro de un ente que se atreve a decir que está bien y no deja de inventar excusas para desertar, para claudicar. No puedo aceptar lo que soy porque no lo sé; todo se torna borroso y se cubre de niebla cuando trato de pensar en ello. ¿Quién soy? Y no puedo luchar contra la oscuridad que recae sobre mí. ¿Qué pasa? Y mis manos sudan, el corazón late a prisa y me siento indefensa. No me siento segura en ningún lugar. Los recuerdos me acechan como si no fueran míos, como si fueran de alguien más, alguien que solía vivir aquí y solía disfrutar la vida, solía no tener miedos. Y yo soy una completa extraña para esa persona. La oscuridad me mantiene en vela. ¿Cuánto tiempo puede uno soportarla? ¿Cuánto tiempo puede sobrevivir? Ojalá pudiera hablar con ella, preguntarle cuánto tiempo piensa quedarse, preguntarle el motivo de su visita. Ojalá pudi...