lunes, 10 de diciembre de 2018

Un souvenir de ti


Atesoro tus labios que saben a la perdición de un concierto de Black Sabbath y guardo en un estuche de terciopelo a tus hermosas manos, que me elevaron y me hicieron vibrar como un solo de Tommy Clufetos.
De todo lo que pude conservar de ti, me quedé con tu loción en la nariz. Conservo a Guadalajara en mi corazón y en mi alma todas esas escenas que a Tintoretto le hubiese encantado pintar.
Se quedó tu barba en las yemas de mis dedos, que aún buscan el camino a la desconocida Kadath. Tú y yo éramos la noche, la luna de agosto y de enero; fuimos incandescencia, dejamos huella con la luz de nuestra historia como si la hubieran fotografiado en larga exposición. 
Éramos ignición, ese cigarro después del café en una tarde lluviosa, la habitación de contrabando en un hotel de 400 años y el fuego del dragón. 
Fuimos todo y después nada. Nuestra historia se convirtió en el recinto después del concierto, con sólo vestigios de la euforia y el éxtasis que por un momento detuvieron el tiempo.
Y hoy sólo nos queda la cruda.
Now, you're the only thing left worth dying for,
You give me a reason I can't ignore,
And make me wanna live forever,
You're everything I've been waiting for,
For all of these years and a thousand more,
And make me wanna live forever.

No hay comentarios:

Publicar un comentario